viernes, 29 de enero de 2010

Mi historia perruna

Mi nombre es Max y esta es mi historia. Todo comenzó un 1 de julio que nací. Después de varios años el clima estaba algo cálido en TowerTown, años antes no estaba así, estaba horrible, mucha lluvia, el pasto fangoso y mucho lodo. Debo admitir que me divertía revolcarme por el patio y jugar con la lluvia, pero es molesto estar mojado tanto tiempo y que no te puedas secar muy bien solo.
Mi patio es mu-u-u-u-u-uy grande, tiene 2 árboles enormes, gigantescos a mi altura – yo los veo de esa forma debido a que tengo 5 añitos- con muchas hojas y pájaros que están en ella. Adoro saltar al lado del árbol y gritar para que los pájaros vuelen y se asusten, eso me causa mucha risa. De pronto escuche unos ruidos extraños al fondo de él, donde se halla un pasillo secreto, para salir al otro lado de la casa. Me dirigí allí y comencé a observar a ver qué se movía y para mi sorpresa era ella, el amor de mi vida.

Su nombre es Samantha, una niña hermosa con mejillas tan rosadas como el interior de una fresa, cuya piel es tersa como un durazno y su olor es tan dulce como la vainilla.
Todas las mañanas va a visitarme justo antes de irse a la escuela. Ella sabe cuales son mis juguetes favoritos y siempre se los lleva para jugar conmigo, es tan tierna. Adoro la manera en que sus ojos brillan al cruzar con los míos.
Cada día ansío su llegada, mi corazón no deja de latir cuando yo la veo. Quisiera estar con ella todo el día y que ella sea mi dueña. Mis dueños, los cuales ya son algo viejos al ver que yo soy tan feliz con ella decidieron hablar con ella para que me adoptara.

Una semana después ella vino corriendo hacia mí y me abrazó, yo era suyo, su mascota. Y así, mi historia sigue durante muchos años más, muchas croquetas y juegos con mi ama me esperan. Además de muchísimos más helados con mi amada Samantha.

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